Nos echan del trabajo, nos echan del país

Lo venimos denunciando desde hace mucho tiempo: este no es país para jóvenes, su crisis y sus políticas nos están echando. La EPA publicada hoy confirma un 55% de paro juvenil, en el otro lado de la balanza, un 45% de jóvenes que en su mayoría acumulan contratos basura, en un mercado laboral cada día más cerrado y con una legislación que favorece la temporalidad y el despido libre.

Nos hacemos eco de la iniciativa #Abretubiblio

Como sabemos que este gobierno no responde a nuestras necesidades ni a nuestras demandas, hemos decidido llevarlo a cabo nosotras. Esta noche del martes 22 de enero nos reapropiamos de nuestras bibliotecas, las abrimos nosotras para poder estudiar. Las abrimos para l@s de abajo, y llamamos a toda persona que comparta lo que aquí exponemos a sumarse.

Presentación Stop Ley Wert

Este martes, a las 18H, en la facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, se presenta la plataforma Stop Ley Wert con el objetivo de lanzar una contundente respuesta al proyecto de reforma educativa del Ministro Wert, la LOMCE.Porque consideramos que la LOMCE no quiere formarte, quiere expulsarte; no te quiere formad@, te quiere ignorante; no te quiere libre, te quiere endeudad@; porque la LOMCE te concibe como una joven más a la que precarizar, a la que negarle un derecho más: la educación.

Nota aclaratoria de Juventud Sin Futuro sobre declaraciones posteriores a la X Asamblea Federal de Izquierda Unida

Nos agrada ver que la formación sigue teniendo en cuenta la calle y que uno de los consensos que parece haber surgido de esta X Asamblea haya sido el de fortalecer los lazos con los movimientos sociales y los colectivos que lo integran, pero desde Juventud SIN Futuro desmentimos categóricamente que hayamos hecho cualquier tipo de acercamiento a Izquierda Unida en los términos que expone el diputado, que hayamos solicitado mecanismos para participar en el órgano de dirección o en cualquier otro.

La Universidad no va a pagar vuestra deuda

Porque ya nos han quitado demasiado, respondemos con confrontación, y desde Barcelona a Madrid, desde Valencia a Sevilla, animamos a la revuelta permanente y a la movilización el día 13 de Diciembre como dispositivo de acción colectiva para transformar la universidad y recuperar lo posible. Por una universidad del 99%. La universidad no va a pagar vuestra deuda. 13 de Diciembre movilización universitaria.

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17 de diciembre de 2012

Presentación Stop Ley Wert


Este martes, a las 18H, en la facultad de Filosofía de la Universidad Complutense de Madrid, se presenta la plataforma Stop Ley Wert con el objetivo de lanzar una contundente respuesta al proyecto de reforma educativa del Ministro Wert, la LOMCE. 

Si quieres unirte a la iniciativa, puedes sumarte al comunicado (de manera individual o colectiva), en el que se explican los motivos por los que nos oponemos a, lo que entendemos que es, una reforma más encaminada a desmantelar el sistema educativo público.

La mesa de presentación estará presidida por Mayor Zaragoza, exdirector general de la UNESCO y contará además con la participación de varias asociaciones y colectivos, entre los que se encuentran Asociación Ciudadan@s por la Educación Pública, Associació de Mestres Rosa Sensat, Red IRES (Investigación y Renovación Escolar), Democracia real YA, ATTAC...

Porque consideramos que la LOMCE no quiere formarte, quiere expulsarte; no te quiere formad@, te quiere ignorante; no te quiere libre, te quiere endeudad@; porque la LOMCE te concibe como una joven más a la que precarizar, a la que negarle un derecho más: la educación.



Por esto y mucho más, te invitamos a que organices la desobediencia frente a la Ley Wert.

Adhiérete, difunde y participa. ¡Por una educación pública y de calidad!


26 de julio de 2012

¿Cambio de fase? La democracia como desafío


Días de vértigo. La prima alcanza nuevos récords cada semana, cada día. Los funcionarios desobedecen de forma cada vez más descarada. La manifestación del 19 de julio sobrepasa todas las movilizaciones pasadas. El gobierno impotente, a puntito de caer. ¿Estamos ante un cambio de fase? Así parece apuntarse en la confluencia de las dos líneas fundamentales de esta coyuntura: los ataques financieros y las movilizaciones sociales.

Respecto a la primera, la deuda española crece en «subida libre» empujada por las apuestas por el «rescate» de las grandes agencias financieras. 580, 600, 620, 640. Se han superado ya los umbrales de los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal. El tipo de interés del bono a 10 años sobrepasa el 7.5 % y la deuda española incorpora 10 puntos porcentuales del PIB cada 8 o 9 meses (100.000 millones de euros). El Estado tiene problemas con el flujo de caja, esto es, tiene dificultades para hacer frente a los pagos inmediatos (pensiones, salarios, transferencias, etc). Es el escenario griego, al que se añaden los problemas declarados de las CCAA. Sin la improbable intervención del BCE o del MEDE por medio de la compra masiva de bonos, el escenario que puede ser el del impago o el de una profundización del rescate en curso. O, muy probablemente, una combinación de ambos. En breve, y al ritmo que marquen los momentos de agonía financiera del Estado, Alemania intentará mover ficha gestionando el impago desde arriba mediante una quita a los inversores en bonos. Eso sí, es muy posible que la prima de riesgo sea todavía demasiado baja como para que los agentes financieros acepten la reducción de sus rentabilidades. Así que muy posiblemente no tengan garantías de éxito hasta que la prima suba aún más. En todo caso, el horizonte de impago ya está frente de nosotros.

De la segunda, debemos reconocer un hecho que ha pasado casi de tapadillo en los principales medios de comunicación: la manifestación del 19 de julio fue la mayor desde al menos las manifestaciones contra la guerra de Irak. En Madrid, el recorrido permaneció colapsado desde Recoletos hasta Sol (donde, dicen, caben 30.000 personas). Dicho de otro modo, entre 400.000 y 800.000 participantes, una de las mayores manifestaciones de la historia de la ciudad; y entre 4 ó 6 veces la cantidad de participantes que convocaron las grandes concentraciones del 15M, 19Junio, 15O o el 12M. No se trata sólo de una cuestión cuantitativa, sino cualitativa. En el 19J había de todo: maestros y profesoras, sanitarios, bomberos, sindicalistas, profesionales, policías, etc. El 15M organizado fue sólo un segmento más entre los distintos cuerpos de funcionarios, la marea verde, los bloques sindicales y ocasionales de todo tipo. Una diversidad sorprendente que recorría todo el arco ideológico, etario, profesional, etc.
La manifestación hubiera sido, no obstante, un ejemplo cuantitativo importante, pero poco determinante, de no ser porque fue acompañada de otro fenómeno imprevisto:actos de desobediencia, sabotajes, cortes de vías públicas, desplantes a las autoridades… Todos ellos protagonizados por los hasta hace bien poco tímidos y obedientes cuerpos del Estado. Bomberos que se ofrecen como cuerpos de choque en las manifestaciones; policías que no obedecen o sabotéan los medios necesarios para reprimir; militares que declaran su rebeldía a los recortes; funcionarios que denuncian a sus jefes y se plantan cada día a interrumpir el tráfico. Atención: ¿no es esto lo que ocurre en vísperas de una revolución?
¿Y el gobierno? Bloqueado por arriba debido a la presión financiera avalada por el gobierno alemán y el BCE, y presionado por abajo por unas movilizaciones que no logra moderar, sólo puede caer. El único interrogante es cuando y cómo. Seguramente cuando se declare el impago. Seguramente por medio de un gobierno de concentración que llame al PSOE, CIU y algunas otras agrupaciones de profesionales de la representación. En este sentido el PSOE ya está siendo presionado para posicionarse del lado del gobierno y así “impedir que la indignación en las calles se desborde”
¿Podemos sacar algunas conclusiones? Cuatro son las que se nos ocurren:
La primera es que la caída del gobierno es un éxito del movimiento. Los días precedentes nos han mostrado que la desobediencia no es un gesto ideológico sino nuestra táctica en la nueva situación: que no opere la represión, que no funcione la administración. Dicho de otro modo, se trata de que la crisis de legitimidad se convierta en una crisis de autoridad. Si realmente se consigue que la administración no funcione, que el gobierno no gobierne, éste (y todos los que le sigan) se verán forzados a la impotencia. La crisis política ya no la produce así tanto la agitación activista, las manifestaciónes, las acciones, como la desobediencia de los cuerpos del Estado. Bienvenido sea todo lo que ayude y colabore a ello.
La segunda es que a partir de ahora la prima de riesgo ya no trabaja únicamente sobre la extorsión de la deuda del Estado. Definitivamente entramos en una «fase política» o «agonística» del gobierno de la crisis. Los llamados mercados, esto es, el puñado de agencias financieras occidentales que dominan el mercado de deuda están tomando nota de las movilizaciones. Como en Grecia, los ataques sobre la prima de riesgo van a mostrar, y cada vez más, el riesgo de impago debido a las movilizaciones. Por primera vez, nos enfrentamos directamente a quienes verdaderamente detentan la soberanía económica: las grandes corporaciones financieras. Y esto es bueno.  En este terreno, nuestro objetivo político no parece que pueda ser otro más que el default español y la auditoría de la deuda, la supresión de la deuda ilegítima y la reestructuración, políticamente dirigida, de la deuda privada.
La tercera es que el movimiento está mutando, ya no se trata sólo del 15M, protagonizado principalmente por «jóvenes» de entre 25 y 40 años, universitarios en su mayoría, precarios y desempleados, sino algo cada vez más parecido al 99 %. Si atendemos a la composición del 19J habremos de reconocer a los funcionarios, a las generaciones que superan los 40 e incluso los 50, a los principales cuerpos profesionales del país, es decir, a todos aquellos que asintieron a las reivindicaciones del 15M, pero calladamente, y que ahora se han vuelto protagonistas de las protestas. Pero ¿acaso no son éstos los mismos que hasta hace poco eran el bastión electoral, político e ideológico del bipartidismo, de la Constitución de 1978 y de los logros de la Transición? ¿No es esto el acta de defunción de un cadáver?
Y ésta es la cuarta enseñanza, quizás la más interesante. La crisis económica y política apunta cada vez más al régimen político, a la «democracia» tal y como la conocemos. Es la materialización de los lemas del 15M: «No nos representan» y «Lo llaman democracia y no lo es».
Por fin lo podemos decir: la fase destituyente se ha cumplido. Ya nadie cree que aquí hay democracia: sólo la dictadura financiera reforzada por el gendarme alemán y un gobierno pelele, preso de los mismos intereses financieros y alimentado por una clase política corrupta e incapaz. La cuestión es ahora ¿cuál es nuestra democracia?
En Islandia echaron a los políticos y crearon una Asamblea Constituyente. En Grecia ya han acabado con el bipartidismo tradicional. Aquí estamos ante una situación absolutamnte inédita, una partida cuyo resultado está completamente abierto y en la que la pieza más importante somos nosotros y nosotras. Esto no es una democracia. Ya lo sabemos. Entonces toca, cuanto antes, ponernos a construir la democracia, una cuya arquitectura sea discutida y decidida por el 99 %. Un proceso constituyente plural, absolutamente abierto, absolutamente incluyente.
El desafio que afrontamos es cómo fundarla.Texto: madrilonia // Imagen: Voces con Futura

13 de mayo de 2012

Comunicado ante el desalojo de la Puerta del Sol #12m15m

Ayer 12 de mayo, cientos de miles de personas salieron a la calle en decenas de ciudades. El éxito de la movilización demostró que el movimiento ciudadano surgido hace un año está hoy más vivo que nunca, en un contexto de renovados ataques del Régimen contra las mayorías sociales. Ayer, Juventud Sin Futuro marchó a Sol, mostrando el hartazgo rebelde de la juventud, a la que han condenado al paro y la precariedad. Durante estos días, seguiremos en las plazas, discutiendo, trabajando y actuando para construir y mostrar las alternativas a las políticas que, planeadas por la Troika, impuestas por las grandes empresas y entidades financieras y ejecutadas por el gobierno títere de Rajoy, están agrediéndonos y recortando nuestros derechos.

El Gobierno, a través de una Delegada en Madrid que se comporta como un matón del tres al cuarto, lleva semanas amenazando a una ciudadanía cada vez más harta para evitar que ejerza, que ejerzamos, el derecho a reunirnos y manifestarnos en las calles. Cristina Cifuentes, sin duda por orden directa de Rajoy, que preside el Gobierno que ha delegado en ella, declaró ilegal la concentración en Sol a partir de las 22:00 horas de la noche de ayer. Ante la prohibición de un gobierno que, como el de Zapatero el año pasado, trata de imponerse a la ciudadanía pero es incapaz de defender la soberanía del Estado en el gobierno de la crisis, el Pueblo respondió permaneciendo en la plaza durante horas sin noticia alguna de Cifuentes. Parece evidente que, a pesar de su comportamiento chulesco, la delegada no se atreve a desalojar a decenas de miles de ciudadanos de una plaza que, en definitiva, es nuestra.

Durante la madrugada, sin que se hubiese producido ningún tipo de alteración del orden público, la policía desalojó brutalmente la plaza, sacando de ella a decenas de personas por la fuerza, y deteniendo a 18. Se produjeron agresiones policiales incluso sobre quienes decidieron no oponer resistencia, sobre menores de edad, personas mayores y periodistas al más puro estilo del PP: acobardarse frente a la fuerza de una gran concentración ciudadana y envalentonarse ante la debilidad de unas miles de ciudadanas sentadas en una plaza ejerciendo su derecho a la libertad de reunión pero sin capacidad de respuesta. Es un calco de su gestión política: mientras se acobardan y gobiernan al dictado de la Troika y los mercados, golpean y lesionan los derechos de la ciudadanía cada viernes en el Consejo de Ministros.

Exigimos una depuración de responsabilidades por esta actuación ilegal, y la liberación inmediata y sin cargos de las detenidas. Estos niveles de represión, que rozan el pistolerismo de un Régimen resulta intolerable en un Estado democrático. Aunque la naturaleza democrática del Régimen es francamente cuestionable en tanto que la única oposición a la estafa de la deuda y la austeridad es la de un movimiento que es sistemáticamente reprimido y silenciado.

No les va a salir bien: han medido mal sus fuerzas y, sobre todo, las nuestras. Hoy somos más fuertes que hace un año, como lo demostró el éxito de las movilizaciones de ayer y como vamos a demostrar estos días.

A las cinco de la tarde, volvemos a Sol.
Porque la voz del pueblo no es ilegal. Porque seguimos sin miedo.

#volvemosalas5
#sinmiedo

25 de febrero de 2012

Aprendizajes sobre la #PrimaveraValenciana

Excelente artículo de madrilonia que nos presenta algunos de los aprendizajes colectivos que deberíamos realizar respecto a los sucesos ocurridos en torno a la #PrimaveraValenciana.

Publicado por madrilonia


1. “La calle es mía” o Fraga Reload: El PP quiere recuperar el control, manejar lo que pasa en la calle. No es que vaya a prohibir las manifestaciones, hablamos de algo quizás más importante, nos referimos a la calle como lugar público, donde la gente pueda expresar su malestar directamente, sin tener que ser convocado por una gran organización. Saben muy bien que una expresión puntual de cualquiera que hable para el conjunto de la sociedad, por pequeña que sea, puede llegar a conectar con muchos otros. Desde mayo algo ha cambiado, la calle se ha convertido en una espacio de encuentro entre diferentes, donde estar juntos cobra sentido más allá de protestar contra una medida concreta. La recuperación del espacio público por la gente es lo que realmente preocupa al Gobierno y por eso se proclama defensor de los derechos de los que no acuden a las protestas, ¿será que a ellos no les roban?

2. Dar cera, pulir cera: El PP sabe que la violencia puede ser un efectivo método para convertir las calles en un lugar hostil, que ya no sean percibidas como lugar de encuentro, sino de enfrentamiento. Para las “autoridades”, el control de la situación pasa por poner a prueba el aguante de la gente y así medir qué tipo de actuación es más eficaz: multas, cargas, detenciones o una mezcla en diferentes dosis acompañada de un buen despliegue mediático. Si echamos un vistazo a las portadas y artículos de opinión de ABC y La Razón de los últimos días, se evidencia la importancia que se da desde el Gobierno y sus sectores afines a ganar la batalla comunicativa. La táctica consiste en utilizar dispositivos represivos y comunicativos a distintos niveles con la intención de cortar las posibles conexiones entre cualquier protesta y el resto de la gente. Como estamos viendo estos días, trantan de restar legitimidad a los que protestan, ya sea descalificando, acusando, confundiendo o, desde posiciones más amables, reconociendo que sus razones son entendibles a la vez que apelan a la responsabilidad debido a la crisis que vive el país. Rajoy pide calma, como si no supiéramos que toma decisiones a costa del 99%.

3. Meter miedo a propósito de Grecia: El Gobierno de Mariano Rajoy utiliza Grecia para asustar, una imagen que evoca un lugar apocalíptico, un escenario al que podrían conducirnos las protestas, donde la vida es insoportable y la supervivencia casi imposible. La Empresa-España debe dar buena imagen, ser un país donde la gente asuma que no hay alternativa. La economía financiera aparece claramente como dispositivo de control social. Si sales a protestar, no tendremos créditos europeos. Ese mantra oculta que la situación griega ha sido provocada por medidas que el Gobierno de Rajoy respalda; con bonos europeos la deuda de Grecia no se habría multiplicado. Pero lo que nunca dirán es que son las personas que salen a la calle en Grecia las que garantizan la vida de la gente, que esos cientos de miles de personas son los que están luchando por la dignidad y la supervivencia colectiva. Gente que no sólo sale a protestar, sino que colabora para mantener el acceso a los servicios, reparte comida, intercambia recursos y, pese a todo, sigue tejiendo futuro.

4. La comunicación es nuestro escudo: Ante la violencia policial, se pone en marcha una estrategia comunicativa con miles de puntos desde los que transmitimos y difundimos lo que pasa para proteger a quienes están en peligro. En esos flujos de comunicación también surgen las formas de organizarnos para salir a poner el cuerpo en la calle. Los vídeos que la gente cuelga de manera instantánea y los tweets que se propagan antes de que lleguen los periodistas, están demostrando un enorme poder: no pueden negar la represión enloquecida. Sabemos que somos muchos, en muchas partes, y eso hace que salgamos a la calle sintiédonos protegidos.

Hay que recordar que han sido muchas las protestas apagadas bajo la presión represiva y que las lógicas de acción-represión-acción nos pueden acabar situando en un tablero de juego con movimientos limitados y posiciones cada vez más minoritarias. Cuando salir a la calle da miedo, dejan de estar los niños, los abuelos, las mujeres y hombres adultos y en los enfrentamientos quedan sólo jóvenes, sobre todo chicos, fáciles de aislar y criminalizar. Esto es lo que, con mucha inteligencia, evitaron los estudiantes valencianos que desde la primera sentada frente al instituto Lluís Vives han defendido su derecho a estar en la calle poniendo en evidencia la brutalidad policial. No debemos olvidar que no basta con tener razón para enfrentarse a la policía, es más importante hablar para la gente que enfrentarse al Estado.

Como los jóvenes de Valencia decimos: “Cuidado, salgo con un arma, llevo un móvil”. En este contexto, las formas tradicionales del conflicto resultan ser las que mejor se amoldarían al escenario que el Gobierno quiere construir. Así, no ser violentos resulta ser mucho más potente que serlo. El Gobierno busca insistentemente una respuesta violenta y por ese motivo agudiza su dinámica represiva, pero es como disparar cañonazos contra un enjambre o intentar cazar un fantasma.

5. Devolver el golpe de otra manera: #YoTambiénSoyElEnemigo, el magnífico hashtag, utilizado masivamente en Twitter para contestar a ese llamamiento a la fractura de quién habla de enemigos, hizo posible recuperar un lenguaje de mayorías que quieren estar juntas. No es algo que se le diga al “poder”, sino algo que nos decimos entre nosotros y nosotras. Una ironía que evita caer en el aislamiento. Un gesto de complicidad que nos implica a todos. Es comunicación para cuidarnos, no para atacar a otros. Yo también soy el enemigo es pura comunicación desde y para el 99%. El enemigo, para ese triste jefe de policía se convierte entonces en cualquiera. Así se desdibuja el propio escenario del enfrentamiento, de la batalla entre bandos e incluso se disuelve la importancia que el Gobierno le otorga a la policía. Digamos que en la Primavera Valenciana, la policía ha sido un obstáculo, porque lo que dota de sentido a las protestas es poder estar en la calle demostrando que hay ganas, que los jóvenes no se resignan.

6. Actuar siempre cambia las cosas: El contagio valenciano ha vuelto a demostrar muchas cosas como la importancia del cuidado colectivo o la capacidad vírica de la comunicación. Pero no podemos olvidar el punto de partida: el deterioro de la educación pública y las expectativas de futuro para los jóvenes. Estudiantes, que ven cómo sus derechos básicos se deterioran, se movilizan cada vez más para que los políticos cumplan con su obligación. Pero el movimiento desplegado estos días no es sólo una reclamación. Los jóvenes están expresando su disposición a hacer algo, porque los que mandan, dan vergüenza y en ellos no pueden confiar. Cuando el PP y los medios de comunicación culpan a políticos de izquierdas de estar detrás de las protestas o acusan a los profesores de manipular a los estudiantes, están negando la capacidad de iniciativa de los chicos y chicas. Nosotros valoramos mucho ese gesto, estudiantes de secundaria que toman la iniciativa y son apoyados por madres, padres y profes. Un instituto no es igual después de esta experiencia y todos los estudiantes que han participado en las manifestaciones seguramente vivan de otra manera su relación con la educación.

De nuevo estos días hemos visto que cuantos más somos, cuantas más cabezas piensan juntas, más inteligencia, más potencia se pone en circulación. La cooperación a este nivel de intensidad dura pocos instantes, pero es sin duda un modelo replicable a menor escala para desarrollar alternativas frente a la impotencia y los recortes que nos imponen.


Yo no te estoy enseñando nada, sólo te ayudo a que te conozcas a ti mismo.
Conociendo la naturaleza del contrario no será difícil sincronizarlo y convertirlo en una ventaja a nuestro favor.
Bruce Lee