Desde Juventud Sin Futuro, decidimos secundar la convocatoria de piquetes impulsada desde Tomalafacultad con un claro carácter juvenil, remarcando la necesidad de hacer confluir en la lucha a toda la juventud de manera organizada. La afluencia fue masiva, tanto en el primer momento de la noche recorriendo las calles del centro de Madrid al comienzo de la joranda, como posteriormente en las cocheras de Carabanchel. Fue allí donde se demostró lo que una juventud sin miedo, llena de rabia contra las medidas impuestas por el gobierno, es capaz de hacer. Ni la policía montada, ni los cientos de antidisturbios desplegados para amedrentar fueron suficientes para parar a una juventud a la que están arrebatando el futuro. Al grito unísono de “sí se puede” este piquete dio muestras de que se puede y se debe actuar frente a aquellos que nos roban a diario y con sus medidas violentan y precarizan cada día más nuestras vidas.
Tras la noche, las convocatorias de la mañana fueron otro éxito más, en donde miles de personas secundaron la actividad del piquete juvenil y precario, señalando en la ciudad a los culpables del empobrecimiento de las condiciones de vida de las mayorías sociales, los que recortan día tras día nuestros derechos mientras aumentan sus beneficios. En un ambiente alegre y combativo la ciudadanía recordaba que ese día no se trabajaba, no se consumía. Un día en el que los jóvenes pudimos comprobar de lo que somos capaces si nos organizamos y luchamos codo con codo.
Asimismo, denunciamos las muestras de violencia y acoso que se sucedieron durante toda la jornada por parte de la policía y la patronal: vimos como en Cantabria, un empresario apuñalaba a una compañera de los piquetes; en Gasteiz, la Ertainza mandaba a la uci a un miembro de la asamblea del 15-M; y en Barcelona, los mossos lanzaban gases lacrimógenos y pelotas de goma contra una multitud pacífica, resultando varios heridos de gravedad por golpes de pelotas en la cara, a la vez que infiltraban a policías de paisano entre los manifestantes para provocar y tratar de generar disturbios.
Con la aprobación de los presupuestos generales del Estado se da un paso más en la estrategia antisocial del gobierno. En la jornada de huelga general, las miles de iniciativas ciudadanas que la secundaron y las manifestaciones masivas de la tarde pudimos ver una muestra del rechazo que tales medidas provocan en la sociedad. Ahora es necesario comenzar un nuevo ciclo de lucha con la necesidad de paralizar de una vez por todas los recortes que seguimos sufriendo el 99%, mientras el gobierno redacta medidas solo favorables a la minoría. Es necesaria hoy más que nunca la respuesta de las de abajo: de las precarias, de los pensionistas, las desempleadas, las amas de casa, los deshauciados.
Toda nuestra solidaridad para las detenidas en la jornada de huelga, todo nuestro apoyo a las que luchan día a día. Hoy más que nunca, porque seguimos sin casa, sin curro y sin miedo, porque sabemos que sí se puede.











