Desindustrialización de Europa, temporalidad, liberalización de mercancías y asunción de costes laborales miserables de países periféricos... Esto que en el Estado español se ha venido llamando la Reconversión industrial ha significado una caída de los salarios reales y un empobrecimiento generalizado de las trabajadoras (sea por falta de aumentos salariales o por la precariedad creciente), además la caída de la productividad se ha acompañado de una creciente tendencia de vaciamiento del estado social (que ya en el país era bastante pobre).
Pero la relación de la economía real y la economía financiera no se ha finalizado en este quid pro quo si no que la relación ha sido organizada de forma conjunta. La de la economía ha tenido como consecuencia que los beneficios empresariales no dependen de su producción directa si no de su actividad financiera que es la que mantiene los dividendos estables.Por tanto como se vio en la crisis de General Motors el problema no fue su elemento productivo (el cual llevaba varios años en crisis) si no que con la crisis de las subprime su cartera financiera se hundió y debió pedir al estado estadounidense la inyección de capital que la salvase. Al final, la creación de burbujas financieras basadas en la deuda que sostenían (y sostienen) a la economía real ha sido asumida por los estados en forma de deuda pública.
En el mundo del empleo además se ha visto cmo se ha potenciado la visión del emprendedor como forma de salida de un mundo del trabajo que se hundía.
Lo emprendedores del neoliberalismo no configuran su actividad como profesionales liberales; sino que son trabajadores dependientes del ciclo económico-productivo general, se ha externalizado la producción y se ha difundido por el cuerpo social. Los emprendedores configuran su relación con las multinacionales en una relación de subordinación absoluta pero sin la capacidad de influencia que el trabajador tenía en el ciclo productivo e configura una deuda entre emprendedor y sistema económico que refuerza el imaginario colectivo de que no puede cambiar nada y que deben confiar en los expertos (del FMI, políticos, banqueros...) para gestionar el ciclo del que dependen.
al como reseñaba Maurizio Lazzarato la deuda genera comportamientos de culpabilidad y e neoliberalismo ha conseguido también socializar stos. Las administraciones públicas recortan en derechos y partidas sociales para “comportarse” como buen deudor y dar confianza a los mercados; a la ciudadanía le piden que se “comporte” bien porque debemos mucho dinero entre todos y que por ello debe aceptar cualquier empleo, cualquier macro casino debe quedarse en casa y no montar jaleo. Los mercados están actuando como auténticos usureros de los bajos fondos, (en muchos casos deudas que ellos mismos asumieron y que el estado ha socializado) nuestra vida normal , que tenemos que priorizar sus beneficios a nuestra vida y como auténticos matones nos dicen que si no seguimos sus normas ellos tomarán medidas, atacando nuestros derechos en los mercados de deuda.
Por tanto, sabemos que la precariedad es consecuencia directa de las medidas de un 1% para recuperar el terreno que siglos de luchas les habían hecho perder. No estamos dispuestas a que una deuda ilegtima creada por ellos mismos para empobrecernos y precarizar nuestra vida sea la soga en nuestro cuello. Por ello exigimos una auditoria de la deuda y la declaración de impago de toda deuda ilegtima xigimos que la vida y los derechos sean prioritarios al pago de la deuda (eliminando la reforma del artículo 135 de la constitución que el R€gimen del PP$O€ aprobó en agosto de 2011). Pero también apostamos por un cambio de comportamiento: desobedece, no admitas el chantaje; tenemos que romper con la economía de crecimiento perpetuo de beneficios privados del 1% y apostar por una economía de lo social que fomente una vida que merezca la pena ser vivida para el 99%

















